sábado, 27 de octubre de 2012

Capítulo 2: Reencuentro impactante.

Marisela sube hasta su cuarto y se echa sobre la cama, esta más feliz de lo habitual por el simple echo de tener trabajando a Manuel. 
Santos y Antonio preguntan por las haciendas las cuales estan vendiendo ganado, estan frente a la de Bárbara. 
-Antonio: guaao hermano esto si que es una hacienda-dice sorprendido por lo grande que es. 
-Santos: si es mucho más grande que Altamira-dice admirandolo todo. 
Entran a dentro y le preguntan a uno de los empleados. 
-Santos: ¿El señor de la casa?. 
-Empleada: mirelos son esos que estan ahí-dice señalando a Bárbara y Salvador. 
Santos se queda perplejo al ver a Bárbara mucho más cuando ve que va cogida de la mano de ese hombre. Siente una sensación de celos, jamás se imagino verla con otro hombre y sonriendo. 
Bárbara mira a Salvador ajena a Santos. 
-Salvador: ¿Pasa algo?-dice sonriendo. 
-Bárbara: nada, nada, es que te vi-dice dejandolo dudar. 
-Salvador: me vistes y dijistes voy a besarlo-le dice robandole un beso, al que ella corresponde con pasión. 
-Antonio: ¿Es Bárbara o estoy loco?-dice sorprendido. 
-Santos: si es ella, ¿Y ese fulano quien sera?-dice celoso. 
-Antonio: no lo conoces de nada tranquílizate-dice extrañado por el comportamiento de Santos. 
Bárbara y Salvador se acercan entre risas, pero se paran al ver a esos dos hombres, que dan la vuelta, Bárbara se queda mirando fijamente a Santos. 
-Santos: Barbara...-dice sin poder quitar la vista de sus ojos azules. 
-Bárbara: Santos, ¿Qué haces aquí?-dice sorprendida. 
-Salvador: Bárbara, ¿Este es él?-dice asombrado. 
-Bárbara: si, mi amor-dice nerviosa porque Santos no la deja de mirar. 
-Santos: ¿Y usted es?-dice con un tono bastante antipático. 
-Bárbara: mi novio, el dueño de la otra hacienda-dice tratando de disimular. 
-Santos: ¿Entonces vosotros vendeis el ganado?-dice asombrado por la manera de presentar a Salvador. 
-Salvador: si, ¿Ustedes los compradores?. 
-Santos: si-dice mirando a Salvador y a la vez a Bárbara. 
-Bárbara: mejor pasemos adentro y hablamos sobre el precio-les dice indicandoles el camino. 
Todos siguen adelante, Bárbara y Santos no dejan de mirarse, Bárbara coge de la mano a Salvador, el nota el nerviosismo de Bárbara. 
Mientras Marisela da vueltas por toda la casa con desesperación, no sabe que hacer, esta inquieta también porque quiere verlo. Se asoma hacia afuera y lo ve, le impacta su mirada, su sonrisa, es tan perfecto o por lo menos a ella se lo parece, cuando la mirada de Cecilia se queda fija en ella. 
-Cecilia: ¿Marisela que miras tanto?-dice asustandola. 
-Marisela: nada...-dice con nerviosismo. 
-Cecilia: vine a hacerte compañía-dice alegremente. 
-Marisela: tía hoy estoy desesperadamente aburrida- dice mirando para el lado, tratando de buscar la mirada de Manuel. 
-Bárbara: entonces el trato esta cerrado si estais de acuerdo-mirando a Antonio y Santos. 
-Santos: si todo perfecto-dice confuso. 
-Salvador: entonces yasta-dice culminando la conversación. 
-Santos: hasta otra Bárbara-dice mirandola fijamente. 
Santos y Antonio se van, 
-Salvador: ¿Ese es el hombre?- le dice mirandola. 
-Bárbara: si, ese es-le dice tratando de ocultar todo lo que siente en este preciso instante. 
-Salvador: ese hombre estaba muy extrañado- le dice esperando una reacción de Bárbara. 
-Bárbara: el es pasado, un triste pasado que no quiero recordar-dice mirandolo calidamente. 
-Salvador: ¿Es mejor el presente?-le dice sonriendo. 
-Bárbara: de momento eso parece, como tu me dijistes un día, vive el presente- le dice sonriendo. 
-Salvador: pues vivamos el presente doña- le dice mirandola con una sonrisa encantadora. 
-Salvador: en tu presente tu...-Bárbara le corta la conversación. 
-Bárbara: en el presente yo solo te amo a ti- le dice tratando de borrar de su mente que lo volvió a ver y besando a Salvador. 
Santos va muy rápido por el camino quizás sea una manera de desahogarse, no sabe el porque se pone a si por verla con otro hombre. Se pregunta el porque cada vez que la vez, su corazón da un vuelco y siente esas ganas de estar con ella. 

Capítulo 1: Amores actuales.

Comienza a amanecer, Salvador sonríe al ver a su lado a Bárbara. Recuerda todo lo que le costo que ella le quisiera como él la ama. Fue casi un flechazo desde que la conoció le gustó. Bárbara también despierta sintiendo el calor de los brazos de Salvador. Lo quiere sin duda, tiene tanto que agradecerle. Salvador mira fijamente los ojos azules de Bárbara. 
-Salvador: buenos días- dice, con una sonrisa. 
-Bárbara: tenemos mucho que hacer hoy-levantandose de la cama. 
-Salvador: quédate aquí conmigo un ratito más-Salvador la coge atrayendola hacia él. 
-Bárbara: quedamos en que esta mañana juntariamos nuestro ganado para venderlo-mirandolo fijamente. 
-Salvador: eso puede esperar-tratando de darle lastima. 
-Bárbara: conmigo no es tan fácil-le dice ya vistiendose. 
Al poco tiempo ya esta vestida sale del cuarto antes que Salvador que sigue sus pasos. Una lujosa casa de campo, llega Lorena a la hacienda, cuando se cruza con la mirada de Bábara. 
-Lorena: buenos días-dice alegremente. 
-Bárbara: ¿Cómo sabías que estaba aquí?-dice confundida. 
-Lorena: porque primero fui a tu hacienda y pregunte. 
-Bárbara: ah bueno.. 
Marisela y Santos estan dando un vuelta a caballo, hasta que llegan a la Poza. 
-Marisela: ¿Y si nos bañamos?-dice mirandolo sensualmente. 
-Santos: lo que tu quieras-dice sin mucho interés. 
-Santos: no mejor no-dice fuertemente. 
-Marisela: ¿Porque cambiastes de opinión?-dice sorprendida. 
-Santos: porque este lugar no me gusta-dice montandose de nuevo al caballo. 
Ese lugar esta plagado de recuerdos con Bárbara y por ese simple motivo no podría acostarse con Marisela en su lugar con Bárbara. 
-Marisela: bueno... lo que tu quieras-dice conformandose y prefiriendo callar. Se sube al caballo ella también.  
Pasadas unas horas, Bárbara esta agotada, reunieron el ganado de las dos haciendas para venderlo, Lorena mira a Bárbara. 
-Bárbara: ¿Tengo algo raro en la cara?-dice riendose. 
-Lorena: no, nada, ¿Cómo van las cosas con Salvador?-dice curiosamente. 
-Bárbara: muy bien, la verdad es que cada vez mejor-dice recordando momentos junto a él y sonriendo inevitablemente. 
-Lorena: ¿No habeis pensado en casaros?-dice con curiosidad. 
-Bárbara: ¿Casarnos?-dice, quedandose pensativa, recordando un momento de su vida en el que se moría por casarse con el hombre que quería, Santos. 
-Lorena: ¿Te pasa algo?-dice extrañada. 
-Bárbara: no-dice pensativa. 
-Lorena: bueno yo ya me voy-dice levantandose de la silla rápidamente. 
-Bárbara: a lo mejor mañana voy a tu casa-dice sin demasiado ánimo. 
Marisela y Santos acaban de llegar a Altamira. 
-Marisela: ¿Te pasa algo?-dice duditativa. 
-Santos: no, nada mi amor-dice besandola tiernamente. 
-Salvador: hola, otra vez-dice suavemente. 
-Bárbara: hola...-dice mirandolo fijamente. 
-Salvador: vine a hacerte una proposión-dice mirandola cálidamente. 
-Bárbara: ¿Qué proposición?-dice acercandose más a él. 
-Salvador: pasar la noche aquí los dos juntitos-dice riendose ante su poca originalidad. 
-Bárbara: mira que eres simple pero me encanta-dice sonriendo y besandolo fugazmente. 
-Salvador: ¿Eres feliz conmigo?-dice mirandola fijamente. 
-Bárbara: no mucho..-dice sonriendo. 
A la mañana siguiente, llega Antonio a Altamira buscando a Santos. 
-Antonio: Santos, encontre un negocio que te puede interesar. 
-Santos: ¿Qué negocio?-contesta interesado. 
-Antonio: en el pueblo vecino estan vendiendo muy buenas reces a bajo precio. 
-Santos: sabes que no esta nada mal lo que me propones-dice con mucho interés. 
-Antonio: pues se que es en el pueblo vecino, podemos ir hoy mismo a preguntar. 
-Santos: si, voy a decirlo a Marisela. 
Pero Marisela llega hasta donde estan ellos. 
-Marisela: ¿Os vais?-dice con curiosidad. 
-Santos: si hay un negocio muy bueno que nos interesa. 
-Marisela: bueno, pues que os vaya bien-dice dandole un beso a Santos. 
Marisela decide dar un paseo para relajarse un poco, pero cuando llega a Altamira, algo le llama la atención. Un hombre muy guapo por lo visto esta preguntando por los dueños de la casa. Marisela lo observa con mucha curiosidad, experimentando un sensación distinta. Marisela se para frente a él, ambos sienten algo muy profundo al mirarse, ninguno dice nada. 
-Marisela: hola-dice rompiendo el silencio y sin dejar de mirarlo. 
-Antonio: buenos días, yo vine buscando trabajo señora-dice sin dejar de mirala a sus ojos cafes profundos. 
-Marisela: contratado-dice sin pensar dejandose llevar por lo que desea. 
-Manuel: ¿De verdad-dice sorprendido. 
-Marisela: si, necesitamos gente-dice tratando de poner una excusa. 
-Manuel: muchas gracias... 
-Marisela: me llamo Marisela-dice mirandolo encantadoramente. 
-Manuel: pues muchas gracias, yo soy Manuel. 
-Marisela: Santos, le dará instrucciones cuando venga-dice sin evitar mirarlo. 
Marisela sigue su camino, pero antes se da la vuelta para volver a mirar y sonríe. 


Presentación.


2 Largos años pasaron, dicen que el tiempo cura las heridas pero aveces no es tan fácil. Bárbara ha tenido que arrancar de su piel todos los malos recuerdos para poder seguir adelante. Pero esto no significa cambiar, ella sigue siendo la misma mujer libre y fuerte que hace dos años se conocía con el sobrenombre de Doña Bárbara. La vida le hizo aprender a base de golpes, pero de ese largo viaje llamado vida, se quedo con algo, que no debía estancarse ni querer aferrarse al pasado. Y a si lo ha echo, convertida en una mujer todavía más fuerte, admirada y querida por todas las personas que la rodean actualmente. Si, decidió irse del lado de Marisela para tener una segunda vida. Cuando llego al pueblo donde reside, nadie la conocía. 
Santos y Marisela en este tiempo han intentado consolidar su relación pero las cosas no son fáciles, Marisela cree estar enamorada de Santos como el primer día pero todo cambiará cuando conozca otro gran amor. Santos a veces recuerda a Doña Bárbara.
A veces la vida es demasiado caprichosa. Sin embargo pasados estos dos años, Bárbara ya no es la desconocida. Es otra nueva doña. Ha conseguido quitar el dolor de su alma y convertirlo en amor por un hombre, Salvador el hombre que a pasos agigantados consiguió ayudarla a olvidar y producir un amor verdadero. Pero habrán reencuentros y desilusiones, porque nunca es bueno dar por echo algo que se tiene. Bárbara se siente afortunada, por amar y sentirse amada, pero los corazones engañan y confunden sobretodo cuando ocurre un gran reencuentro. Ninguno de los protagonistas tiene un futuro marcado tan solo se dejan llevar por los latidos del corazón.  
¿Hay un destino marcado para cada uno?  
Hay amores que perduran y nunca se olvidan.